VIDAL – Pidan tres deseos… 2018-01-31T15:04:15+00:00

PIDAN TRES DESEOS…

ANALÍA VIDAL
Adherente del CIEC.

Descargar PDF

TÍTULO 1

 Ucalee, la esperanza se vuelve realidad…todos serán amados aquí y los corazones creerán en los milagros…Ucalee, la tierra de nuestros deseos. Ucalee, donde habitan la felicidad y la alegría. Pero solo es un sueño, y una locura.

¡Ucalee! Ese lugar no existe. No hay tal lugar.

(Fragmento de la película La Fèe, 2011)

Cuando recibí la invitación para escribir en esta nueva edición, tenía en mente plasmar en estas líneas el comentario de otro film, diría que bastante distinto al finalmente elegido. La elección fue inevitable, una vez que de modo contingente me encontré con esta película, funcionó eso que sucede con los buenos encuentros, no se dejan pasar porque algo se puede escribir de ellos.

La Fèe (2011), es la tercera película dirigida y protagonizada por la triada Fiona Gordon, Dominique Abel y Bruno Romy; estos actores, directores y guionistas son reconocidos exponentes del Slapstick contemporáneo. Para quienes no sepan, el Slapstick es un subgénero de comedia que se caracteriza por la exageración de violencia física y visual —caídas, golpes, persecuciones—; la espontaneidad en la improvisación de situaciones y la pantomima. Utilizando gags visuales que transmiten humor prescindiendo del uso de la palabra. Lo interesante de este subgénero es que describe situaciones dramáticas, pero, a través de una ruptura con el sentido común, provocando un efecto cómico en el espectador.

Es así que nos encontramos con este film y la primera perla que nos ofrece, es que es una película con muy pocos diálogos, pero que no deja de hablarnos todo el tiempo. Utilizando elementos diversos, bizarros, un estupendo trabajo con el cuerpo y escenas creativas que descolocan, con efectos especiales que explicitan el artificio acercándose a la convención teatral.

La Fèe nos pasea de un modo agradable y gracioso por temas que tocan al sujeto contemporáneo como la soledad, el tedio, la segregación.

Decir lo indecible

Dom (Abel) es un sujeto que trabaja como vigilante nocturno de un hotel, en Le Havre, ciudad ubicada al noreste de Francia en la región de Normandía. En las primeras escenas el film nos muestra a un sujeto solitario, subsumido en una vida rutinaria, preocupado por hacer lo que hace todos los días: comer su sándwich, mirar TV y recibir de un modo desafectado a los visitantes que solicitan alojarse en el hotel. Un día aparece Fiona (Gordon), un personaje raro, vivo y con cierta desfachatez, se presenta como un hada que concede tres deseos. Dom concernido en su rutina no le presta atención, hasta que en un momento ocurre una contingencia que podría haber tenido un desenlace mortal y ella literalmente le salva la vida. A partir de eso todo cambia: se gustan y concretan un encuentro; de una manera cómicamente delicada la película nos enseña el encuentro entre dos seres hablantes y el deseo.

Si hay algo que el Psicoanálisis nos enseña, es que es el amor lo que hace salir a los sujetos del régimen del Uno solitario para pasar al Otro. Pero, esto no es posible sin el encuentro —siempre contingente­— y el consentimiento a darle lugar a ese deseo que se enciende. Dom sale de su Uno solitario para dejarse conmover por ella, Fiona “El Hada”.

En el Seminario 10, Lacan (1962-1963 [2006]) haciendo referencia al amor puntúa: “Sólo el amor permite al goce condescender al deseo” (p.194). En el film la escena del encuentro amoroso esta trabajada de un modo tal que representa la “comedia de los sexos”, funcionando como velo de lo que no hay, prescindiendo de imágenes sexuales explícitas, y ridiculizando esa dimensión del encuentro.

Introduciendo la cuestión del deseo podemos observar un tratamiento preciso de este. Dom no puede pedir su tercer deseo, Fiona le pregunta – ¿cuál es tu tercer deseo?, para concedérselo Dom responde con el enigma, no lo sabe, pero está atravesado por él.

Jacques Lacan (1958 [2010]), en La dirección de la cura y los principios de su poder, señala que el deseo proviene del campo del Otro. Es imposible de nombrar desplazándose por debajo de la demanda, estando en relación a ella, pero, por fuera de ella.

El deseo es lo que se manifiesta en el intervalo que cava la demanda más acá de ella misma, en la medida en que el sujeto, al articular la cadena significante, trae a la luz la carencia de ser con el llamado a recibir el complemento del Otro, si el Otro, lugar de la palabra, es también lugar de esa carencia.

Lo que de este modo al Otro le es dado colmar, y que es propiamente lo que no tiene, puesto que a él también le falta el ser, es lo que se llama el amor, pero es también el odio y la ignorancia (Lacan, 1958, p.597).

 En el párrafo siguiente evoca a estos tres —amor, odio e ignorancia— como las pasiones del ser. El deseo es un indecible que hace de motor de la vida de un sujeto, pero, no en pos de un equilibrio, sino que es algo que perturba y en el mejor de los casos, si bien no se lo puede nombrar, sí se lo puede subjetivar, apropiar y así formular. El hacerse responsable del deseo es un acto de valentía, entonces, el amor definido por Lacan como una de “las pasiones del ser” gira a otra dimensión, pasa a ser una “pasión ética” y esto es lo puede cambiarle la vida a un sujeto, como le sucede a Dom y Fiona durante la película.

Los perseguidos…

En el film nos encontramos con una serie de personajes que tienen rasgos comunes, son singulares y disruptivos: los inmigrantes, el dueño del perro, el del bar. Éstos, por diversas razones son perseguidos por la policía.

El Psicoanálisis nos ayuda a pensar la segregación como la política que se pone en práctica para excluir al diferente. Lo que hace diferente a cada sujeto es su singularidad, entendemos a ésta como el modo que cada quien tiene de gozar; habitar el mundo, relacionarse, amar, odiar, desear.

Esto resulta una paradoja, ya que, “eso” que no es universalizable y es lo más des-insertado a nivel de lo social, a su vez, es lo que posibilita un lugar y un lazo.

En la película vemos que “eso” que los hace “diferentes” de alguna manera los agrupa y posibilita que hagan un lazo, son los perseguidos que escapan de los otros de la norma, pero no de lo disruptivo y poco domesticado de su deseo.

Para finalizar, en esta época donde nos encontramos con la pornografía de la pulsión de muerte ocupando el prime time, recomiendo un poco de buen aire… La Fèe es una película que rompe el sentido volviendo cómicas algunas situaciones complejas de la vida, a su vez, nos muestra la apuesta por el amor, el deseo, la contingencia, en un lugar donde los sujetos estaban solos en sus mundos, sus rutinas y perseguidos por no encajar en lo normativo.

Ante la inexistencia del Otro, sí un lugar y un lazo. Eso es el amor, un lazo posible que nos anuda a otros desde lo más vivificante de nuestra propia singularidad.

 Entonces…pidan tres deseos…

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • Lacan, J. (1958 [2010]) “La dirección de la cura y los principios de su poder” en Escritos 2. Buenos Aires: Siglo Veintiuno.

  • Lacan, J. (1962-1963 [2006]) “La Angustia” en El Seminario de Jacques Lacan. Libro 10. Buenos Aires: Paidós.

  • Lacan, J. (1967) Discurso de clausura de las jornadas sobre las psicosis en el niño. Inédito.