CONVERSACINES – Conversacines, una acción lacaniana 2018-03-20T13:35:57+00:00

CONVERSACINES, UNA ACCIÓN LACANIANA

LILIANA GARCÍA – MARIANA CAIRO – ALEJANDRA CASTRO– CLAUDIA RING– IVÁN MADRUSSAN – MARY LILIAN TRIGO

Miembros de la comisión organizadora del ciclo “Conversacines” CID Bariloche

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La extensión del discurso analítico en los distintos campos requiere que los analistas salgamos de nuestros consultorios porque la acción lacaniana apunta al lazo y se dirige a la sociedad, la ciudad.

La acción lacaniana está orientada por el discurso analítico y se desprende de una política en la que están incluidas las incidencias de una época.

Coincidimos con Sigmund Freud (1930), aunque vivió otra época, en que muchas veces la vida resulta demasiado pesada, depara excesivos sufrimientos, decepciones, o empresas imposibles. Por eso las satisfacciones sustitutivas —como sería el arte— son, frente a la realidad, ilusiones…

Lacan concebía que su posición en la sociedad era la de un exiliado en el interior y es en Un Esfuerzo de Poesía donde Miller (2016) se refiere a la necesidad lógica y ética de situar el lugar del analista en la sociedad o en la ciudad de nuestro tiempo, en una posición de exterioridad, de extimidad incluso, en relación a los significantes amo de la época. Desde esta posición “más que psicoanalizar la actualidad —pretensión soberbia e improcedente— se puede cuando se está informado del Psicoanálisis; leerla y hacer algo que es interpretar”. Su lugar remite a la posición de Sócrates quien se considera como a-topos en la ciudad. Un lugar atópico que consiste en hacer vacilar los ideales sociales vigentes, situándose en una posición de ironía que hace temblar a los significantes-amo de la ciudad.

Lo que pone de relevancia con esta ironía es el carácter de semblantes que poseen los ideales respecto de un real, que sería el goce. Todo es semblante en contraposición a un real. Pero aún así estos semblantes son necesarios.

La época actual, de la fragilidad del lazo social y de la ley del superyo y la entronización de su mandamiento a gozar, es una época en la que la ciencia anudada al mercado y al capitalismo toma cada vez más fuerza e impone un discurso que es sin límites, de dominación, universal, homogéneo, para todos lo mismo. Un discurso que aplasta la singularidad.

Frente a éste, el discurso psicoanalítico propone allí donde hay identificación la des-identificación; donde hay lo Universal, el todos, el Psicoanálisis propone hay de lo Uno, la singularidad, el uno por uno.

Es esta la posición que permite hablar al otro, desde un lugar diferente al imperativo universal del discurso del Amo y bajo la consigna de la adaptación.

Por esto una posible incidencia política en la ciudad podría ser la de un efecto de despertar. Un despertar de estos ideales sociales que tienen que ver con el goce y la distribución del plus de gozar.

En los semblantes no hay referencia directa a los objetos, están mediados por el discurso. Por esto se puede decir que sólo nos queda la práctica común del lenguaje en una comunidad, si el Otro voló en pedazos. Es la práctica del lenguaje la que nos permite entendernos, poder interpretar, en fin darle crédito al otro.

Hablar de cine y Psicoanálisis es hacer referencia a esa práctica común del lenguaje dentro de una comunidad. El cine como un discurso cinematográfico que se construye a partir del relato del otro, un otro que se deja interrogar, que se pregunta, que se asombra.

El cine que nos interesa, el “otro” cine que irrumpe con sus pequeños, grandes detalles, el que pone en escena la polisemia de las imágenes, que invita a sospechar de la aparente inocencia de los signos: ¿Puede haber tal cosa en el tratamiento de las imágenes? “El cine donde no hay permanencia ni repetición, ni anclaje a estereotipos, el que desafía e interpela, como una práctica significante, una estructuración, un volumen de huellas en trance de desplazamiento” (Barthes, 1964).

A partir de lo dicho, podemos darle un fundamento a nuestro trabajo de extensión en la comunidad, es decir, darle un marco a esta actividad “Conversacines” que busca despertar y acompañar con la charla, las emociones y palabras que se suscitan a partir de películas.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • Baudini, S. (2003) “Acción Lacaniana” en Revista Virtualia N° 8. Disponible en http://virtualia.eol.org.ar/008/default.asp?notas/sbaudini-01.html

  • Barthes, R. (1964) “La Cocina del Sentido” en Revista Le Nouvel Observateur. 10 de diciembre.

  • Chamorro, J. (2017) “Entrevistado por Diana Paulozky”, Una pareja imperfecta, Revista PSIne, N°3. Disponible en http://revistapsine.com/psine-n3/paulozky-videoentrevista-a-jorge-chamorro/

  • Freud, S. (1930 [2009]) “El Malestar en la Cultura” en Obras Completas. Tomo XXI. Buenos Aires: Amorrortu Editores.

  • Holguin, C. (2017) El Analista en la Actualidad. Cuáles son los usos hoy. Conferencia pública en la Universidad de San Sebastián para Radio Lacan. Disponible en http://www.radiolacan.com/es/topic/1023/3

  • Miller, J. A. (2017) “El Psicoanálisis, la ciudad, las comunidades” en El Demonio del Pudor. Revista Lacaniana N° 22. Año XII.

  • Miller, J.A. (2002-2003 [2016]) Un Esfuerzo de Poesía. Buenos Aires: Paidós.