SOLOS, CON NUESTRA INTENSA-MENTE

DIANA PAULOZKY
Psicoanalista AME en Córdoba, Argentina

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Cuando escuché el título quise correr a verla. Cómo no interesarme por una película para niños que se llama: “in- tensa-mente”. Después me enteré que su verdadero nombre, el que Pixar le dio es Inside Out (Docter & Del Carmen, 2015 para Pixar) adentro-fuera literalmente o el interior afuera. Pero no está inspirada en ningún espíritu de Moebius sino que, si de inspiración se trata, remite a una concepción mecanicista del manejo de la mente. Eso sí, es intensa y atrapa del comienzo al fin. ¡Cómo no serlo cuando se trata de las emociones!

Alguien me dijo que ya no se hacen películas para niños, sino para los padres que llevan a sus hijos y los mensajes también son para ellos. Y este parece ser el caso, porque del cine salían más contentos los padres que los hijos.

La principal crítica al film es la ideología mecanicista a la que remite. Es verdad, pero si analizamos en profundidad, todo es política, todo remite a una ideología.

En mi época, los años 70, leíamos Para leer el Pato Donald (Dorfman, Mattelart, 1972) que criticaba las historias de Disney por ser cómplices activos del capitalismo. ¡Y ni les cuento del tío rico! Y a mí que me gustaba tanto, me bajaron de un plumazo a Donald, al tío y los tres patitos…

Pero vamos por parte. ¿Qué quiere decir mecanicista?

Hay una técnica japonesa que está basada en el arte de la felicidad que consiste en masajear ciertos puntos específicos de los dedos de la mano ya que cada uno corresponde a una emoción.

Así el pulgar se conecta a la preocupación, el índice a las emociones y cada uno de los otros tres dedos, al miedo, la rabia y ¡la tristeza!

Me dirán, ¡pero entonces los de Pixar no fueron nada originales! Y no, vemos que no.

La creatividad es lo que hicieron con eso y el uso que podemos obtener a partir de allí.

Los personajes que manejan la mente de la protagonista, una niña de once años, que vive los cambios de su pre-adolescencia mezclados con el cambio en la realidad por una mudanza de Minnesota a San Francisco. ¡Cambios en el in y en el out! Entremezclándose siempre.

Los simpáticos personajes que manejan su mente son: Alegría, Tristeza, Ira, Temor y Asco. Son cinco, como los dedos de una mano. Y entre todos deben tratar que la pobre niña que se quedó sin su casa, su barrio, su escuela y amigos, esté lo mejor posible… ¡y sea feliz!

¡Tampoco exageremos. No es para espantarse ni levantarse de la butaca movidos por la Ira!

 Tomaré lo positivo del film. Primero la niña es común, ni siquiera es linda, con padres vulgares que están en su mundo. Especialmente el padre es un fiel reflejo de la época sin padre. El hombre está distraído en su trabajo o fútbol, y ni registra a su hija. Me dirán: ¿y qué tiene eso de positivo?

Es que en medio de Barbies con placards repletos de modelitos, que van al encuentro de Kens con autos descapotables, o entre tantas princesas en fastuosos castillos, aparece una niña ¡que no tiene nada! que se encuentra en una habitación vacía, sola con sus recuerdos que se borran.

Y lejos de mascotas multicolores, maquillajes y vestidos, esta niña está sola, sufre, tiene sentimientos encontrados, o sea una mente en tensión o una in-tensa-mente.

Entonces, el film permite la identificación con un personaje más cercano, sin inalcanzables idealizaciones. Pero lo más importante es que más allá de las apariencias, de las imágenes, esta niña tiene un interior que cambia, que la hace reír y llorar. ¡Está sola con su mente!

Veamos los personajes: los principales son los dos personajes femeninos. Alegría y Tristeza, en ese orden, porque Alegría tiene que tener el comando. Pero más allá del evidente empuje a la felicidad —como señala Jorge Assef en este Dossier— es muy importante no sólo saber que tenemos un interior, una mente, sino que está en ebullición. La creatividad, es ponerle nombre a las emociones y más aún darles forma. Es la ventaja de los cuentos. Ellos son sacados de la realidad. El hombre de la bolsa existió en la post guerra y siempre hubo lobos perversos que acosaban a caperucitas. Pero fundamentalmente son fantasmas que existen en la medida que se les dé lugar y el darles forma a través de los cuentos ayuda a atravesarlos.

Eso hace Intensamente, les pone un nombre a las emociones, a esas que no sabemos ni podemos manejar. Si seguimos la lógica de que lo que no tiene nombre no existe, entonces un niño podrá reconocer al menos, que está siendo tomado por la ira en un berrinche, y el nombrarlo, el darle forma, es un comienzo de poder trabajarlo.

Entonces en medio de tanta concepción de autoayuda, de vida color de rosa, el film le da vida a un personaje fundamental: Tristeza. Y nos muestra que por más que queramos encerrarla en un pequeño círculo, neutralizarla, entretenerla… ella sale y nos hace saber que es mejor que le demos lugar, que ella existe y que no podemos dejarla de lado, sino convivir con ella y escucharla.

Entonces, si el film nos muestra que tenemos sentimientos, lo que no es poco.

Sentimientos que se confunden, se agolpan, se pelean porque estamos vivos.

Si además tiene una cierta advertencia para los padres que miran para otro lado…

Pienso que hay que ver Intensamente y saber hacer con lo que a pesar de ella misma, la película nos muestra.