Película: Mulholland Drive
Director: David Lynch
Año: 2001
Países: Francia, Estados Unidos

Mulholland Drive, de David Lynch, película que en nuestro país fue denominada El camino de los sueños, apareció en el año 2001 y fue protagonizada por Naomi Watts, Laura Harring y Justin Theroux. Sería demasiado decir que relata la historia de una joven que llega a Los Ángeles con sueños de actriz, ya que no hay una historia, sino distintos fragmentos que se van engarzando en un collage surrealista que cobra sentido solamente al final. Entre tanto, sus piezas sueltas funcionan como micro-relatos sin sentido, enigmáticos, pero que muestran muy bien la sórdida trastienda de ese mundo hollywoodense color de rosa. Nada de eso, ningún color de rosa, salvo en la pintura con que se mancha las manos el director de cine, el personaje de Justin Theroux, al descubrir un episodio de infidelidad de su pareja. Luego descubriremos que quizás sea un episodio fantaseado por el odio y la venganza de Betty, la aspirante a actriz. Constantemente estamos obligados a esto, debemos rearmar y reubicar las piezas del rompecabezas que Lynch nos propone, como en una suerte de caleidoscopio que se va configurando cada vez en la pantalla de diferente modo. Hasta el final, en donde un sentido irrumpe con enorme potencia. Estos fragmentos tienen un gran sentido estético, son como imágenes surrealistas en donde David Lynch pareciera retomar sus investigaciones juveniles muy afines a ese movimiento, recuerdan la anécdota de juventud que el director cuenta en un reportaje, cuando cierta vez lo llama al padre y le muestra sus experimentos sobre el sentido estético que un animal en descomposición puede tener; el padre sale, por supuesto, espantado. Como en todas sus producciones, en Mulholland se nota cómo el pintor David Lynch se abre paso a través de los medios que el cine le provee.


Originalmente fue pensada como el episodio piloto de una posible serie de televisión, la segunda de Lynch, tras la revolución iniciada por Twin Peaks, pero al no tener éxito con los productores decidió lanzarla como película, y así fue como la crítica la acogió con gran éxito, por ejemplo, para los críticos de la BBC fue la mejor película de la primera década de nuestro siglo. La trastienda sórdida y miserable del Hollywood rosa, los celos, la venganza llevada hasta la muerte, son algunos de los temas que con gran intensidad Lynch pinta en una obra magistral. La música oniroide del icónico Angelo Baladamenti es por supuesto genial, y la actuación de Naomi Watts es decididamente brillante.