Película: Meduzot
Directores: Shira Geffen, Etgar Keret
Año: 2007
Países: Israel, Francia

Medusas en español, “meduzot” en hebreo, es la forma en femenino plural con la que se nombra a estos organismos acuáticos conocidos por el urticante efecto que producen al tacto. En nuestra lengua, las podemos conocer como aguamalas, aguavivas, aguacuajadas, o lagrimas de mar.


Se trata de una película con el sello de ironía característico del escritor israelí Etgar Keret, en donde son protagonistas las relaciones estragantes madre-hija y las distintas soluciones femeninas, retratando con una sensibilidad sublime los goces y la vida de cuatro mujeres de Tel Aviv. 


Keren (Noa Knoller), al fracturarse la pierna en su propia boda, se ve obligada a reemplazar los planes de luna de miel caribeña por un hotel en Tel Aviv. Este hotel, que comúnmente podría denominarse de “medio pelo”, resulta ser un “all inclusive” cinco estrellas para la insatisfacción histérica de esta protagonista. La no-relación, se despliega y es delicadamente llevada hasta el colmo por un witz tragicómico del destino.


Batia (Sara Adler), moza de catering para bodas, recientemente separada, hija de una madre “figura pública” que recauda fondos para los sin techo, vive en una pocilga. Se encuentra con una extraña niña que sale del mar sin identidad, que efímeramente toma a su cargo y la confronta con ella en tanto Otra para si misma.


Joy (Ma-Nenita Delatorre) es una inmigrante filipina, empleada por la hija de una estricta mujer para que cuide de su madre difícil de soportar. Joy lidia con la culpa que genera la distancia que toma de su propio hijo, cuidado por otra, para trabajar cuidando de mujeres ancianas.


Tikva (Shosha Goren) es esta mujer inmigrante alemana de mal carácter, quien no soporta que su empleada filipina no sepa hablar hebreo. No puede decir palabras de amor a nadie, ni a su hija, en su propia lengua.
La perspectiva de la narración, parecería ser freudiana en el sentido de que Freud en su conferencia sobre “La Feminidad” nos va a decir: “sabíamos, desde luego, que había existido un estadio previo de ligazón-madre pero no sabíamos que posee un contenido tan rico, y pudiera durar tanto tiempo, dejar como secuela tantas ocasiones para fijaciones y predisposiciones” 


Lacan en el Atolondradicho dice que “la elucubración Freudiana del complejo de Edipo, que hace de la mujer pez en el agua, por ser la castración en ella inicial (Freud dixit), contrasta dolorosamente con el hecho del estrago que en la mujer, en la mayoría, es la relación con la madre, de la cual parece esperar como mujer más sustancia que de su padre (…)”


En la película, mas que peces en el agua, las protagonistas son medusas. La falta de astucia en los movimientos de estas mujeres, las deja a la deriva, sin poder controlar su dirección. Empujadas por la corriente hacia el naufragio en la orilla como todos los restos del mar, picando a quien se interponga, sin saber que lo hacen.

Bibliografía:
Freud, S., “33ª conferencia. La feminidad” (1933 [1932]), en: Obras completas,Buenos Aires, Amorrortu, tomo XXII.
Lacan J. “El Atolondradicho” Otros Escritos. Buenos Aires, Paidos 2012.