Película: Agosto
Director: John Wells
Año: 2013
País: Estados Unidos

Película estridente que nos transmite y dice de los enredos familiares, la complejidad de los lazos, en especial el lazo madre – hija.


Al inicio una frase paterna (hombre alcohólico) “la vida es demasiado larga”, inmediatamente puede interpretarse allí cierto pesar, cansancio, abatimiento…


Una discusión en la pareja, provoca la desaparición de él por varios días. Violet (Streep) es la madre, padece cáncer de boca, adicta a los calmantes, no para de fumar, convoca una reunión familiar: sus hijas (Barbara, Ivy, Karen) y hermana, a causa de la ausencia de este hombre. 
Ya había ocurrido con anterioridad pero esta vez no volverá, la policía lo encuentra muerto en el lago.


A partir de ese momento se despliegan dichos y escenas que nos muestran el desborde, lo deslocalizado, lo imparable que va más allá y nombramos goce femenino, que toca a cada una de estas mujeres. 


El padre ha muerto y la madre en un instante es presa de un estado confusional, un desnudamiento fálico. Violet en una suerte de todo vale y en nombre de la sinceridad expresa su crueldad y asquerosidad, mostrando una clara separación entre la madre y la mujer, que intenta justificar por haber tenido ella una madre así.


Hay intentos de frenar esta locura materna por parte de su hija mayor (Roberts), lo que pondrá de relieve lo fallido de la relación y el estrago causado en ese lazo.


Lacan nos enseña que el deseo de la madre es algo capital y siempre produce estragos, con Miller podemos agregar que es la otra cara del amor, la faz de goce del amor.

Es una película que invita y promete, espero la disfruten.